
Este fin de semana ha sido productivo para mí porque, aún a pesar de que esta semana tengo exámenes (y por eso durante unos días estará sin actualizar el blog), pude terminar de leer otro libro que tenía empezado (ahora ya tengo más para empezar a leer pero me he propuesto no hacerlo hasta que no acabe los exámenes).
En este caso el libro que os quiero comentar es “Mirar al agua”, de la editorial Páginas de Espuma, y que es el Ganador del I Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero.
Mirar al agua, escrito por Javier Sáez de Ibarra, es un libro estupendo para aquellos amantes de la narrativa, eso sí, porque algunas de sus historias son más para pensar que para leer simplemente y hay veces en que tienes que comprender antes la situación por la que está el personaje que entender lo que hace.
De las historias que nos presentan en este libro, que, por cierto, nos da 16 estupendas historias, una que me dejó impactada (y que aún lo sigue haciendo) fue la de Las Meninas, no por la historia que se cuenta, sino por la forma de contarla. No os quiero contar nada para no chafaros la historia pero tened en cuenta que os vais a liar después de la primera página porque realmente es una historia hilarante. Cuenta el día a día de una familia pero desde todos los puntos de vista.
Junto a esta historia, que me hizo reir cuando la terminé porque casi no me acordaba de nada de ella, está también la historia de “Un hombre pone un cuadro“. Al principio comienza como si fuera un relato de cómo se debe colgar un cuadro, lo que puede pasar, etc.
Sin embargo, después, te das cuenta que no es sólo eso, hay algo más en la historia, algo muy triste que le ocurre y que es el motivo por el cual colgar ese cuadro.
Y bueno, hay muchísimas más historias la verdad, pero esas dos son las que más me agradaron y me mantuvieron en vilo. Por supuesto, la historia que da nombre a este libro, Mirar al agua, no tiene desperdicio, una preciosa historia de amor y de frases que pueden sonar mejor o peor. Esa historia sí que me hizo pensar que se pueda dar en la vida real, que puede ocurrir.
Pero bueno, recomendar lo recomiendo, tanto para los que no leen mucho como para los que devoran lo que cae en sus manos (cof cof ¬¬).
Os dejo los datos.
Mirar al agua. Cuentos plásticos
Autor: Javier Sáez de Ibarra (I Premio Internacional de Narrativa Breve “Ribera del Duero 2009″)
Editorial: Editorial Páginas de Espuma
Sinopsis: Hay un nexo en común en Mirar al agua: la intención de que todos sus relatos, los dieciséis, tengan que ver de una forma u otra con el arte, y en muchas ocasiones el contemporáneo, más exactamente. Así, no sólo cuenta una historia sino que propone un discurso que plantea dudas intelectuales acerca de la creación, del arte y de la propia construcción del texto.
Eso que tienes ante los ojos. ¿Quién lo ha puesto? ¿Y para qué lo han puesto? Esa forma de mirar tuya: despreocupada, por encima, ávida o curiosa, ¿quién te la ha enseñado? Nuestros ojos son nuestra primera costumbre. Los túneles por donde entran.
Ha dicho Miguel Cereceda: “Uno no puede ver que no puede ver lo que no puede ver”. Pero ¿podemos acceder a otra forma de mirar? ¿Existe la manera de que encontremos algo diferente, verdadero, genuino, liberador? Las artes y la literatura nos brindan, acaso, vías de conocimiento. Estos relatos quieren ser lámparas, antes que espejos que sólo repiten lo que ya nos cuentan. Buscan ser luces que limpien nuestros ojos. Despertares.
Relatos:
1. Mirar al agua
2. Un hombre pone un cuadro
3. Las Meninas
4. Una ventana en Via Speranzella
5. Amores
6. La poesía del objeto
7. El disfrute de la palabra
8. Hiperrealismo / Surrealismo
9. La superstición de Narciso o Aprender del que enseña
10. Escribir mientras Palestina
11. Detención
12. Jerónimo G.
13. Caprichos
14. Ready-made
15. Autorretrato
16. La belleza
Gracias a Páginas de Espuma por darme la oportunidad de leer este libro.