
Después de tardar sólo dos días en leerme este libro que ha salido recientemente en España he de decir que, aunque parezca infantil y sin sentido para un público más adulto, es todo lo contrario.
Es cierto que el libro es más para un público adolescente pero, si miramos un poco más, veremos que la trama y la forma de pensar del personaje, al principio de forma egoísta, y luego haciéndose cargo de su situación, puede aplicarse a muchas cosas del día a día.
Ghostgirl nos cuenta lo siguiente: “Era la clase de chica a la que nadie echaría de menos si muriese.Y entonces, un día…Murió.”
Charlotte Usher se siente prácticamente invisible hasta que un día lo es de verdad. Peor aún: está muerta. ¡Y todo por culpa de un osito de goma!
Pero la muerte no impide que Charlotte siga con su plan. Todo lo contrario, se vuelve mucho más creativa y hará cualquier cosa por conseguir su objetivo: ser popular para seducir al chico que ama.
Al principio la historia va bastante rápida y en el primer capítulo ya tenemos a nuestra Charlotte muerta (justo cuando las cosas le iban bien) pero el final es algo que, seguro, no os esperáis.
Como crítica a la historia para mí ha sido un buen libro para leer. No es que enganche como otros libros que quizás pueden mantenerte en vilo pero tampoco es que puedas dejarlo de leer por mucho tiempo porque te pica la curiosidad de si todas las “travesuras” y aventuras de Charlotte surtirán efecto para conseguir que un humano se enamore de un fantasma.
