Soy….
Por que soy la primera y la ultima.
Soy la honrada y la desdeñada.
Soy la ramera y la sagrada.
Soy la esposa y la virgen.
Soy la madre y la hija.
Soy las extremidades de mi madre.
Soy la estéril y muchos son sus hijos.
Soy aquella cuya boda es grandiosa.
Pero no he tomado marido.
Soy la comadrona y la que no da a luz.
Soy el solaz de los dolores del parto.
Soy la novia y el novio.
Y mi marido me engredó.
Soy la madre de mi padre y la hermana
De mi marido.
Que es mi vástago….
Hacedme caso….
Soy la deshonrada y la grandiosa…
El libro del Haiku (Alberto Silva)
EL LIBRO DEL HAIKU
de SILVA ALBERTO
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
Nº Edición:1ª
Año de edición:2008
Plaza edición: MADRID
Sinopsis: Un libro de poesía, escrito, traducido y anotado por un poeta. Fruto de la pasión lírica, de la investigación lingüística y la precisión imaginativa. Una completa visión de la lectura de este género poético tradicional, hecha posible por la calidad de las versiones.N.B:Este post en honor de los compañeros de Japoneitor.”Todos para uno y uno para todos”
Te deseo… (Victor Hugo)
Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro
Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros. Continuar leyendo este post…
La vieja Sirena (Jose Luis Sampedro)
Si nunca despertaste en sobresalto
febril, precipitándote hacia el lado
vacío de tu lecho, tanteándolo
con manos que se obstinan vanamente
contra implacable ausencia.
Si no sentiste entonces la muerte
desgarrándote en vida y agrandando
el vacío en tus venas inflamado,
el vano apartamiento de tus muslos,
el ansia de tu sexo.
Aceituneros (Miguel Hernandez)
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?
No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.
Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.
Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?
Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.
No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.
Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.
¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?
Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.
Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas
Disciplina Secreta (Luis Garcia Montero)
La casa como barco
en alta mar de junio.
Las calles como trenes
de noche sosegada.
Estas cosas no pasan en el mundo.
Estoy por afirmar
que ahora vivo en un libro de poemas.
Pero si tú me miras,
decidida a existir
desde el fondo templado de tus ojos,
también existe el mundo.
Y muy probablemente
yo acabaré por existir contigo.
Lo Peor del Amor (Joaquín Sabina)
Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas,
las golondrinas muertas en la almohada.
Lo malo del después son los despojos
que embalsaman al humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole sin dueño.
Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a la hoguera los archivos.
Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le quedan dos puntos suspensivos…
Estados de Ánimo (Mario Benedetti)
A veces me siento
como un águila en el aire.
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
El Zorzal (Oscar R. Puebla)
El zorzal es un ave típica de la llanura pampeana, y he aquí un poema en su honor del libro de poemas de Oscar R Puebla.
El Zorzal
Saltando de rama en rama,
entre chañar y caldeneses
es el Gardel de la Pampa.
Charchalero allá en el norte
oculto entre algarrobales,
y por los montes de CÓRDOBA
es el cantor del espacio.
Sus trinos perforan hondo
el silencio de la tarde
sus cadencias son romances
que a lo más profundo llegan
y es tan generoso y manso,
liberal en sus cantares,
que cuando está prisionero
en una jaula dorada
como protesta al suplicio
de estar así condenado
sus trinos brotan airosos
de su garganta canora.
A los amigos (Jorge Luis Borges)
No puedo darte soluciones para todos tus problemas de la Vida,
no tengo respuestas para tus dudas o temores,
pero puedo escucharte y compartirlos contigo.
No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano
para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomás en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar,
pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos cuanto alguna pena te parte el corazón,pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.
En estos días pensé en mis amigos y amigas, y entre ellos apareciste tú.
No estabas arriba, ni abajo ni en medio. No encabezabas ni concluías la lista.
No eras el número uno ni el número final. Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero,el segundo o el tercero de tu lista.
Basta que me quieras como amigo. Gracias por serlo.
Con cariño para todos mis amigos y amigas











