Quédate donde estás, de Miguel Ángel Muñoz
Lunes, mayo 25, 2009
Los cuentos de Miguel Ángel Muñoz están construidos alrededor de la idea de equilibrio. Equilibrio entre el realismo y el cuento fantástico, entre la trama atractiva y la forma no olvidada, entre el humor y el dolor. Se trata en ellos de quedarse donde uno está para no perder el pie y caer del lado equivocado, pero a la vez intentarlo todo, quizás para que quedar en pie, si es posible, tenga más mérito. Un libro de engañosa apariencia libresca que trata menos sobre la literatura de lo que parece. Se invoca a Salinger o Kafka, a Buñuel o Carver más como formas de vida que como formas de escritura. El autor ha buscado el contraste entre lo acuático y lo oscuro, entre lo que los libros nos dicen y lo que quisiéramos nosotros que los libros nos dijeran. Todo fiado al intento de lograr un tranquilo equilibrio sobre el agua de una piscina de historias, para que el lector flote sin excesivo esfuerzo y se quede donde estaba, atento a lo que se le cuenta.
Este es el argumento del libro Quédate donde estás, de Miguel Ángel Muñoz, que la editorial Páginas de espuma me dió el placer de disfrutar y con el cual he roto mi “tradición” por así decirlo, de lograr saber el final de los libros antes incluso de llegar a ellos. Os explico, cuando leo un libro soy capaz de ir anticipándome a lo que va a pasar, cosa que hace que me crispe porque cuando el libro está interesante lo dejo estar (como que no me doy cuenta) pero en libros como El código Da Vinci, o La Sombra del Viento, que empiezas leyéndolos porque es un misterio, pues que en la página 50 ya descubras cómo va a terminar o lo que va a pasar pues te fastidia la lectura.
Sin embargo, en las 13 historias que hay en el libro de Quédate donde estás (algunas de ellas muy cortitas) no he podido, en ninguna de ellas, anticiparme a saber el final de la historia, cosa que me ha encantado. Además, el libro no es nada difícil de leer, al contrario, llegas a absorverte con él porque te habla de cosas naturales, cosas normales que pueden ocurrir en el día a día.
Es cierto que en las historias, cuando empiezas a leerlas, te surgen muchos interrogantes porque no sabes lo que pasa, es como si tuvieras que construirte tú misma la escena partiendo de cero, algo que puede resultar complicado al principio y que a lo mejor no te gusta. Pero conforme avanzas (porque todos los libros tienen que avanzar para captar al lector, casi ninguno capta en la primera página) entonces te das cuenta de que no puedes parar de leer hasta que terminas la historia y lees el final.
En definitiva, es como si leyeras un gran misterio que tienes que descubrir. Por ejemplo, en la primera de las historias, conforme leía se me iban ocurriendo cosas sobre el personaje en el que versaba la historia, como si autor dice: un contraste entre lo que el libro nos dice y lo que quisiéramos que el libro nos dijera. Es algo así como no dar por hecho algo que puede no ser verdad.
En ese caso me acerqué bastante al final pero ni por asomo lo conseguí, así que es un libro que recomiendo a todos los que buscan algo para leer que no sea tan predecible.
Para más información puedes visitar la página de Páginas de espuma.
Tags: libros, literatura, miguel angel muñoz, quedate donde estás
Category: Críticas y reseñas literarias

