Poeta campesino

 Julio César Arciniegas Moscoso soprendió a todo mundo en julio:  se alzó con el Premio Nacional de PoesÃa Porfirio Barba Jacob, uno de los más importantes de los convocados en este género en latinoamérica… y sorprendió a propios y extraños porque se trataba de un campesino cafetalero que , sin formación académica alguna y aprendiendo de manera autodidácta en la biblioteca de su pueblo, leyendo a los grandes poetas y ejercitándose en las madrugadas, antes de salir a su labor se convirtió con tezonera disciplina, sensibilidad y estudio en un poeta… y no es cualquier clase de poeta, sino en uno muy bueno: su poemario Abreviatura del árbol, reúne  38 poemas dedicados a los árboles corregidor, madre de agua y pedrofernández, especies de su región con un lenguaje complejo, sensible y lleno de sabidurÃa… aquà un ejemplo de su poemario
Luz de los inicios
De puntillas fue a la luz de los inicios,
donde señorea el arte de las expansiones y hallan
ángeles que enfrentan su primer vuelo.
Con una especie de sus ramas sueltas
sombrearon el juicio último,
entonces los hombres experimentaron la alegrÃa
de la caÃda.
El vuelo de Dios
He tendido la mirada colina abajo y he visto el vuelo
de Dios en las razones por las que trabaja el árbol.
Dios ama el reparto súbito de las hojas, comparte el
amor de las frondas.
Sabe que el árbol que corre tras el asombro del
hombre es el árbol de la poesÃa.
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