La Isla Fantasma.
CorrÃan los últimos dÃas de Junio de 1831 cuando la área marÃtima comprendida entre Sicilia y Pantelaria se sintió sacudida por fuertes movimientos sÃsmicos. El dÃa 2 de Julio sobre el agua burbujeante, se difundió un olor azufroso que tuvo efectos en lo peces que morÃan en abundancia. No tardaron en brotar los primeros surtidores fangosos, acompañados por espesos nubarrones de humo negro. Una semana después la erupción alcanzo su cenit, y en pocos dÃas el Mediterráneo contenÃa una nueva Isla de 65 metros de altura y 4000 de perÃmetro. Se apresuraron los paÃses a ponerle nombre y a disputarse su propiedad, unos la llamaban isla Julia, isla Fernandina. Lo que parecÃa que iba a convertirse en una pugna internacional, acabo de la misma manera que comenzó. El mar que es sabio y al igual que da quita. Los materiales de la isla eran frágiles y poco consistentes por lo que en pocos meses, las olas y su embate fueron haciéndola desaparecer. Quedando en poco tiempo tan solo un risco negruzco que todavÃa hace peligrar la seguridad de las embarcaciones. Esta es la sorprendente historia de la isla misteriosa que nació y de manera efÃmera existió, sin dar tiempo a los cartógrafos de dibujarla en los mapas.










