Cartas de cualquier cosa…
Viernes, abril 11, 2008
Querido compañero de viaje:
Esta noche me duele la cabeza y necesito una buena ducha e irme a la cama para descansar. Pero no podría dormir porque hoy los demonios que llevo dentro andan revoltosos.
Son muchos los demonios, pero esta noche solo me importa uno. Ese que me duele todo los días desde que te fuiste. Me duele echarte de menos, no poder tocarte, ni escucharte, ni ver el brillo de tus ojos, ni el susurro de tu sonrisa…Me duele no oír tu voz ni sentir el paso de tus pies…Me da miedo que el tiempo difumine tus recuerdos y lucho todos los días porque no sea así…y me asusto cuando ya tu voz suena lejos…
Esta noche soy egoísta y grito mi odio porque ya no estás aquí. Te necesito tanto…
Sigue siendo difícil para mi expresarme con soltura y es más fácil callar, aunque no sea lo más adecuado y pensaba que esta noche podría hablarte de todo lo que pienso, de ese demonio que crece y crece con tu ausencia, con tus recuerdos, con mi dolor por haberte perdido…Pero no está siendo así, las palabras se bloquean en mi mente y no salen con soltura…
A veces sueño que todo esto es un mal sueño y que vienes a buscarme y nos vamos juntos a ver las estrellas, a inventarnos nuestro cuaderno de bitácoras nocturno, como tantas noches hemos hecho… Y que me coges de la mano y me invitas a bailar…
Una vez me dijeron que nadie muere del todo, y lo comprendí el día que murió mi abuelo paterno…Sé que estás conmigo, que te llevo dentro de mí, pero estás muerto, no puedo verte, no puedo tocarte, ni hablarte, ni mirarte, ni escucharte…y estoy dolida y enfadada, pero no sé con quien…a quien le pido explicaciones…
En estos momentos tan difíciles te echo en falta, te necesito, pero tu no tienes la culpa de que esto haya sido así…Me consuelo con recordarte, pero a veces eso no es suficiente y pierdo el rumbo y me hundo…
Quiero salir de esta situación en la que me encuentro. A veces creo que me voy a volver loca y necesito liberarme de todos estos demonios que me están consumiendo…Me gustaría crear otra “Sofía”, una que no haya sido utilizada, ni humillada, ni juzgada; una “Sofía” libre, sin pasado, ni recuerdos ocultos; una “Sofía” virgen de sentimientos…Y que al abrir mi primera puerta estuvieras tu, como siempre has estado, esperándome, entendiéndome, escuchándome, apoyándome…
Querido compañero de viaje, a veces necesito cerrar los ojos y verte sonreír, respirar hondo y calmarme…Cerrar los ojos y recordar quien soy, porque a veces no me gusta lo que veo delante del espejo…Cuando pierdo el rumbo me acuerdo de ti…me tumbo en mi sofá en silencio, cierro los ojos y me tranquilizo con tu recuerdo hasta quedarme dormida…Y a veces deseo no despertar y dormir continuamente mientras el resto del mundo sigue girando…
Querido compañero de viaje, dormir no es la solución, y recordarte tampoco…La solución es mirarse en el espejo y afrontar lo que veo, ser valiente y no anular a la “Sofía” que veo, con sus defectos, con sus virtudes, con su pasado, con sus demonios……La solución es aceptarse a una misma sin pensar en lo que puedan pensar los demás; es luchar por salir a flote, amarme a mi misma para después poder amar a los demás. Dejar en segundo plano el ser amada y pensar en primera persona, que es lo que quiero, que es lo que tengo y que es lo que quiero ofrecer. Aceptarme a mi misma tal y como soy y defender mis ideales contra viento y marea, le guste a quien le guste, le pese a quien le pese…Ser “Sofía” en cuerpo y alma…
Querido compañero de viaje, por todo lo que me has enseñado, por todo lo que hemos vivido juntos, te estaré agradecida siempre…
Querido compañero de viaje, te echaré de menos siempre..
Querido compañero de viaje te querré siempre…
Category: Textos de los colaboradores
