Aullidos en el viento.
Hoy amaneció, y volvà a sentir el aire en mi rostro, camine a esta parte profunda y escondida de este bosque. Mis pasos eran guidados por la necesidad de buscar de encontrar algo que habÃa perdido o quizá olvidado ya.
El sol se reflejaba en las verdes hojas, eran parasol para aquellos que dormÃan un sueño eterno, o quizá tan solo esperaban a que llegara su hora.
Entonces me encontró o quizá encontré, su figura se dibujaba en lienzo verde y en negro carboncillo.
Aullando por la libertad por la pervivencia, recordándome que era yo y yo era… parte de ella. Mis ojos pesaban demasiado caà en el sueño profundo acogida por la suavidad y calidez de la Madre.
Mis ojos ahora eran grises, mi cuerpo más frágil pero más fuerte, mi llamada surcaba el bosque corrà en pos de la libertad perdida. En lucha continua por la pervivencia, por conservar lo que durante milenios nada me pudo quitar.
En la oscuridad de un hogar de piedra, donde la vida acaba de nacer brotan de la sombra la llamada de la sangre, de aquello que nació de uno mismo. Aferrándose con sus pocas fuerzas a la vida y a la supervivencia.
Clamando que comer pidiendo ese liquido tibio que alimenta sus pequeños cuerpos, esos apariencia de la misma ternura pero con fuerza para luchar y llegar a ser un@ mas….
Los ojos se abren ya no hay presencia ninguna en mi interior ahora se escucha ese aullido de Libertad que me recuerda….Tu… eres yo….
Yo soy tu…
Esto te lo dedico a ti lobito… para que nunca olvides… quien eres, adelante y corre sin olvidar que te acompaña la libertad.











