PÃo Baroja.
PÃo fue el tercero de tres hermanos: DarÃo, que murió joven aún en 1894; Ricardo, que serÃa en el futuro también escritor y un importante pintor, famoso sobre todo por sus aguafuertes, y PÃo, el hermano menor, que dejarÃa la profesión de médico por la de novelista. Ya muy separada de ellos, nació Carmen, que habrÃa de ser la inseparable compañera del novelista y la mujer del futuro editor de su hermano, Rafael Caro Raggio, y asimismo una ocasional escritora. El padre de los Baroja, SerafÃn, era, al par que hombre inquieto y movedizo y periodista de ideas liberales, ingeniero de minas, lo que llevó a la familia a constantes cambios de residencia por toda la geografÃa nacional. Eso hizo del futuro novelista un desarraigado que conoció los más diversos rincones de España. Por otra parte, este continuo ir y venir le inculcó una caracterÃstica afición a los viajes. A los siete años marchó con su familia a Madrid, donde el padre obtuvo una plaza en el Instituto Geográfico y EstadÃstico; pero volvieron a Pamplona y de nuevo a Madrid. Baroja habÃa leÃdo ya a clásicos juveniles (Julio Verne, Mayne Reid y Daniel Defoe). Se libró del servicio militar, que le repugnaba. En 1891 terminó la carrera de medicina en Valencia y se doctoró en 1894 en Madrid con una tesis sobre El dolor, estudio psicofÃsico. Como estudiante fue pésimo, más por falta de interés que de talento, y ya por entonces se le apreció un carácter gruñón, arisco y descontentadizo; no simpatizó con profesor alguno y se mostró hipercrÃtico con todo; ninguna profesión le atraÃa, sólo escribir no le disgustaba. TÃmido y retraÃdo al mismo tiempo, nunca se casó. Tras defender su tesis, marchó en ese mismo año de 1894 a Cestona, en Guipúzcoa, con plaza de médico. Pero el oficio le asqueaba y riñó con el médico viejo, con el alcalde, con el párroco y con el sector católico del pueblo, que le acusaba de trabajar los domingos en su jardÃn y de no ir a misa, pues, en efecto, era ateo; tras pasar un año allà volvió, pues, a San Sebastián, dispuesto a ser cualquier cosa menos médico, y encontró su oportunidad en Madrid, donde su hermano Ricardo dirigÃa una panaderÃa (Viena Capellanes) porque una tÃa les habÃa legado el negocio; Ricardo le habÃa escrito que estaba harto y querÃa dejarlo y PÃo decidió encargarse él mismo de regentar la tahona. Sobre eso le gastaron bastantes bromas: «Es un escritor de mucha miga, Baroja» — dijo de él Rubén DarÃo a un periodista. A lo cual respondió el escritor: «También DarÃo es escritor de mucha pluma: se nota que es indio». Instalado en Madrid, empezó a colaborar en periódicos y revistas, simpatizando con las doctrinas sociales anarquistas, pero sin militar abiertamente en ninguna. Al igual que su coterráneo Miguel de Unamuno, abominó del nacionalismo vasco, contra el que escribió su sátira Momentum catastrophicum. En 1900 publicó su primer libro, una recopilación de cuentos titulada Vidas sombrÃas, la mayorÃa compuestos en Cestona sobre gentes de esa región y sus propias experiencias como médico. En esta obra se encuentran en germen todas las obsesiones que reflejó en su novelÃstica posterior. El libro fue muy leÃdo y comentado por prestigiosos escritores como Miguel de Unamuno, que se entusiasmó con él y quiso conocer al autor, por AzorÃn y por Benito Pérez Galdós. Baroja fue asà acercándose cada vez más al mundillo literario y abandonando el negocio de panaderÃa hasta dejarlo por completo. Tuvo especial amistad con el anarquista José MartÃnez Ruiz, más conocido como AzorÃn, e hizo, impulsado por él, algún intento de entrar en polÃtica, presentándose de concejal en Madrid y de diputado por Fraga, pero fracasó. Al acercarse AzorÃn al partido de Antonio Maura, rompió su antigua amistad. Viajó después por toda Europa (residió varias veces en ParÃs, estuvo algún tiempo en Londres, y pasó por Italia, Bélgica, Suiza, Alemania, Noruega, Holanda y Dinamarca) y acumuló una impresionante biblioteca especializada en ocultismo, brujerÃa e historia del siglo XIX, que instaló en un viejo caserÃo que se compró en Vera de Bidasoa y restauró con gran gusto, convirtiéndolo en el famoso caserÃo de Itzea, donde pasaba los veranos con su familia. Sus viajes por España los hizo casi siempre acompañado por sus hermanos Carmen y Ricardo, pero también por Ramiro de Maeztu, AzorÃn e incluso José Ortega y Gasset en una ocasión, en la que recorrieron en automóvil gran parte del recorrido realizado por el general Gómez con su famosa expedición durante la Primera Guerra Carlista. En sus novelas reflejó una filosofÃa impregnada con el profundo pesimismo de Arthur Schopenhauer, pero que predicaba en alguna forma una especie de redención por la acción, en la lÃnea de Friedrich Nietzsche: de ahà los personajes aventureros y vitalistas que inundan la mayor parte de sus novelas, pero también los más escasos abúlicos y desengañados, como el Andrés Hurtado de El árbol de la ciencia o el Fernando Ossorio de Camino de perfección (pasión mÃstica), dos de sus novelas más acabadas. Terminó por identificarse con las doctrinas liberales y por abominar del comunismo, sin abandonar en ningún momento sus ideas anticlericales, su misoginia y sus un tanto arcaicas concepciones antropológicas lombrosianas. En 1935 fue admitido en la Real Academia de la Lengua; fue acaso el único honor oficial que se le dispensó. Cuando estalló la Guerra Civil veraneaba en su casa de Vera de Navarra, al pie de la frontera con Francia. Le detuvo la columna carlista que desde Pamplona se dirigÃa a Guipúzcoa. Tras pasar un dÃa en prisión, fue puesto en libertad por intervención del militar D. Carlos MartÃnez de Campos, Duque de la Torre (años más tarde preceptor del PrÃncipe de España, D. Juan Carlos). Se trasladó inmediatamente a Francia en un automóvil, estableciéndose en ParÃs, en el Colegio de España de la Ciudad Universitaria, gracias a la hospitalidad que le ofreció el Director de dicho Colegio, el Sr. Establier (hospitalidad que le fue agriamente reprochada al Director por el entonces Embajador de la República en Francia, Araquistain, quien personalmente y a través de su esposa, hizo repetidas gestiones ante el Director Establier para que expulsase a Baroja de su alojamiento, gestiones que -dicho sea en honor del Sr. Establier- no dieron el menor resultado). En el periodo 1936-39 regresó a España (Zona Nacional) varias veces, entre ellas para jurar en Salamanca en enero de 1938 como miembro del recién creado Instituto de España y para gestionar la publicación de artÃculos periodÃsticos muy crÃticos de la República en general y de los polÃticos republicanos (como el muy famoso ” Una explicación” publicado en el “Diario de Navarra”, 1-IX-1936). Volvió a España en 1940, tras el fin de la contienda, y siguió escribiendo y publicando novelas, sus Memorias (que alcanzaron gran éxito) y una edición de sus Obras Completas. Sufrió algunos problemas con la censura, que no le permitió publicar su novela sobre la Guerra Civil, Miserias de la guerra, ni su continuación, A la desbandada. La primera fue publicada por sus sucesores en 2006, seguida por “Libertad frente a sumisión” en 2007. Terminada la Guerra Civil residió todavÃa una corta época en Francia y se estableció más tarde definitivamente entre Madrid y Vera de Bidasoa. Sostuvo en su domicilio de Madrid una tertulia de sesgo escéptico (en la cual participaban diversas personalidades, entre ellas novelistas como Camilo José Cela,Juan Benet y otros. Su hermana Carmen murió en 1949 y su hermano Ricardo en 1953. Afectado poco a poco por la arterioesclerosis, murió en 1956 y fue enterrado en el cementerio civil como ateo, con gran escándalo de la España oficial, a pesar de las presiones que recibió su sobrino, el antropólogo Julio Caro Baroja, para que renunciase a la voluntad de su tÃo. El entonces Ministro de Educación Nacional, D. Jesús Rubio GarcÃa-Mina, asistió en su calidad de tal al entierro. Su ataúd fue llevado en hombros entre otros por dos de sus admiradores, Ernest Hemingway y Camilo José Cela, el uno era premio Nobel de literatura y el otro llegarÃa a serlo años más tarde. También el escritor norteamericano John Dos Passos declaró su admiración y su deuda con el escritor. Fuente: Wikipedia.com










