Quiéreme despacio…
Jueves, diciembre 13, 2007
Como la suela de mis zapatos desgastados,
o la chistera acartonada de un mago jubilado.
Como la casa destrozada por un torbellino
devastador, el hambre que desamaya,
la sed de cinco días, una herida que desangra
sentimientos anodinos y se clavan como
lanzas afiladas en lo más profundo de mi ser.
Es enfermedad, despojos, silencios y martirios.
Una tarde de lluvia desolada y entristecida.
El insomnio de una noche interminable…
Así padece este loco corazón, fracasado,
atiborrado de recuerdos, melancólico y
crónico de amor…Secuelas que lo llenan
todo de amarguras, como un pomelo temprano…
Pero tú, quiérele despacio, quiérele bajito.
Consuela sus antojos bisoños y mimale
con las ganas que gritan tus ojos cuando
le miras. Asegurate de que olvide su pasado
y amarralo en tu presente con la fuerza
exuberante de tu juventud. Ten la paciencia
suficiente que te aclama y no tengas
miedo de perderle, porque solo falta un
segundo para que lo tengas a tu antojo.
Category: Textos de los colaboradores
Comments (1)

simplemente maravillosa